miércoles, 21 de febrero de 2018

El análisis de Marx de las leyes del capital y la crisis bursátil

Nick Beams, wsws

A lo largo de los años, uno de los ataques más persistentes contra Karl Marx por los sumos sacerdotes de la economía burguesa –los guardianes ideológicos del sistema de lucro— ha sido contra su argumento de que, en última instancia, el capitalismo depende del empobrecimiento de la clase trabajadora.

La historia, sostienen, ha demostrado lo contrario y ha refutado a Marx. Si bien ha habido períodos de crisis y caídas rápidas e incluso prolongadas en los niveles de vida de las masas, a la larga el sistema de lucro ha servido para elevarlos y continuará haciéndolo en el futuro indefinido, independientemente de las fluctuaciones que pueda sufrir.

Además, no existe una alternativa posible porque el sistema de mercado no es un modo de producción desarrollado históricamente, que surgió en un punto y por lo tanto está destinado a desaparecer como los modos de producción anteriores, la esclavitud y el feudalismo. Más bien, está enraizado en las leyes de la naturaleza misma y es necesario y por lo tanto eterno. En otras palabras, a pesar de algunas imperfecciones, que pueden dar lugar a problemas en ciertos puntos, todo es realmente el mejor de los mundos posibles.

En la época feudal, los sumos sacerdotes de la Iglesia, que desempeñaron un papel clave en sostener y santificar a las clases dominantes de la época, sostuvieron que cuando surgían las crisis no eran producto del sistema social sino un “acto de Dios”, un castigo para el hombre derivado de su caída en el pecado.

Si bien ha habido enormes avances en el pensamiento social y político desde entonces –un producto de la Ilustración y los grandes avances en el conocimiento científico—, el modus operandi de los actuales “sumos sacerdotes” de la economía capitalista, los economistas y expertos burgueses, no es del todo diferente al de sus predecesores.

martes, 20 de febrero de 2018

El mundo neoliberal

José Blanco, La Jornada

Se atribuye a Mark Twain la frase "la historia no se repite, pero rima". El 5 de febrero pasado el mercado de valores de Estados Unidos experimentó su mayor caída desde mediados de 2007 y no acaba por recuperarse: ¿esta caída será similar a la de 1987, será seguida por una recuperación rápida, y será vista como un bache en la recuperación de la larga depresión de los 10 años pasados? ¿O será como en 2007, cuando la caída de la bolsa anunció el comienzo del mayor colapso de la producción capitalista mundial desde la década de 1930? O, se pregunta Paul Walder, "¿pudo la economía mundial salir efectivamente de la crisis explosionada en 2008?" Walder escribía en marzo de 2016 que podríamos estar "ante el fin de un ciclo estructural provocado por las propias contradicciones internas del capitalismo".

Según Sandro Pozzi, corresponsal de El País en Nueva York, "el temor a que la inflación se dispare por el sólido crecimiento, un mercado laboral en pleno empleo [4.1 por ciento de desempleo en EU, se llama pleno empleo], y el alza del déficit público tiene de los nervios a Wall Street", y también a Jerome Powell, su nuevo presidente. “El rebote en Wall Street, sin embargo –escribe Pozzi–, está demostrando ser frágil y desordenado, con grandes bandazos”: la inteligencia artificial de especuladores y financieros tiene problemas con sus novísimos robots con algoritmos que invierten en la bolsa por sí solos.

Fragilidad e inestabilidad financiera han sido el modo de ser del capitalismo durante los 40 años que llevamos de economía neoliberal. Pero, entremos en un nuevo ci­clo de crisis financiera, o nos hundamos más en una crisis estructural de largo plazo, nada de eso matará al capitalismo neoliberal, sino que matará de hambre a más humanos excluidos de todo en el planeta, y dejará también sumidos en la pobreza, o en la sórdida pobreza extrema, a miles de millones de mujeres, niños, hombres, ancianos…

viernes, 16 de febrero de 2018

La caída de la bolsa: ¿cómo 1987, 2007 o 1937?


Michael Roberts, Sin Permiso

El 5 de febrero el mercado de valores de Estados Unidos experimentó su mayor caída desde mediados de 2007, justo antes de la crisis crediticia, la crisis de la banca y el inicio de la Gran Recesión.

¿Se repite la historia? Según el viejo dicho, la historia no se repite, pero rima. En otras palabras, hay ecos del pasado en el presente. Pero ¿cuáles son esos ecos en este momento? Hay tres posibilidades.

1) Esta caída será similar a la de 1987 y será seguido por una recuperación rápida y decisiva y el mercado de valores y la economía de Estados Unidos reanudarán su reciente marcha ascendente. La caída será vista como un bache en la recuperación de la Larga Depresión de los últimos diez años.

2) O podría ser como 2007, cuando la caída de la bolsa anunció el comienzo del mayor colapso de la producción capitalista mundial desde la década de 1930 y del mayor colapso conocido en el sector financiero - para ser seguido por la recuperación económica más débil desde 1945.

3) O, finalmente, podría ser como 1937, cuando el mercado de valores cayó cuando la Reserva Federal de Estados Unidos subió los tipos de interés y el 'New Deal' de la administración Roosevelt dejó de invertir para estimular la economía. La Gran Depresión se reanudó y sólo se terminó con la carrera de armamentos y la entrada de los EEUU en la Segunda Guerra Mundial en 1941.

jueves, 15 de febrero de 2018

El ‘índice del miedo’ planea sobre Wall Street

Martine Orange, Mediapart

La crisis financiera de 2008 sacó a la luz la creatividad financiera. En unas semanas, el mundo había descubierto las subprimes, la titulización y todos los títulos oscuros (CDO, CDS, ABS, etc.) origen del hundimiento financiero. En las próximas semanas, es muy posible que otras siglas, VIX, se encuentren en boca de todos. No en vano ya se apunta a este índice como el principal responsable del hundimiento bursátil que conoció Wall Street el lunes 5 de febrero.

En apenas unos minutos durante la sesión del lunes, el Dow Jones, el índice de Wall Street, cayó más de un 10% hasta cerrar con pérdidas del 4,6%. Desorientados, los agentes de los mercados trataban de entender lo ocurrido. ¿Había un trader loco? ¿Ordenadores que habían perdido el control? Muchos apuntan ahora a otro culpable, el VIX, el índice de volatilidad del mercado. El índice del miedo, como se le conoce en los mercados. Un índice que, en unos años, se ha convertido en la referencia de todas las apuestas bursátiles, en mercados dominados por algoritmos y matemáticas cuánticas.

Si los mercados bursátiles han denominado al VIX el índice del miedo es porque se supone que debe medir el estado de los mercados día a día, en función de la volatilidad de éstos. La volatilidad es una noción muy empleada en los mercados financieros: mide la magnitud de las variaciones de las cotizaciones de los activos día a día. Cuanto más elevada sea, mayores serán los riesgos; mayor la perspectiva de ganancia, pero también de pérdidas.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Poder de mercado y enigmas macroeconómicos

Alejandro Nadal, La Jornada

La concentración de poder económico es algo que salta a la vista. Todos los días observamos cómo las empresas más grandes en la economía aumentan su influencia. Sabemos que ese poder les permite desplegar un comportamiento nocivo (por ejemplo, al manipular precios). Pero ese incremento del poder de mercado, ¿también tiene efectos macroeconómicos? Es decir, ¿puede explicar fenómenos como el lento crecimiento, el desempleo o la desigualdad creciente?

Para reflexionar sobre estas preguntas podemos recurrir al laboratorio más completo del capitalismo: la economía de Estados Unidos. Para ese país los datos macroeconómicos de los pasados 40 años proporcionan un marco de referencia invaluable. Pero esos datos dibujan un cuadro intrigante, en el que abundan los enigmas y las paradojas. No sorprende que la teoría económica tradicional no pueda explicar los contornos de ese paisaje.

Al revisar los datos macroeconómicos surgen varias preguntas inquietantes. Por ejemplo, ¿cómo es posible que la riqueza financiera haya crecido tanto en Estados Unidos mientras la inversión real haya permanecido en el estancamiento? Otra: ¿Cómo explicar que el valor financiero de muchas empresas haya podido mantenerse durante cuatro décadas por encima del costo de sus activos? Y quizás la interrogante más preocupante: ¿Por qué a pesar de que muchas empresas mantuvieron tasas de ganancia altas en un entorno de bajas tasas de interés no procedieron a invertir en capital y fuerza de trabajo?

lunes, 12 de febrero de 2018

La Doctrina Monroe siempre ha estado vigente

Néstor García Iturbe, Alai

Desde que en 1823, hace cerca de 200 años, Estados Unidos proclamó por primera vez la Doctrina Monroe, esta no ha dejado de estar vigente en la política exterior del Imperio, es por eso que considero un enfoque equivocado el considerar que la administración Trump está retornando a la Doctrina Monroe, como han planteado, con toda buena intención, algunos politólogos y periodistas.

La repudiada doctrina establece bien claro el principio de “América para los americanos”. En este caso cuando se habla de América se está refiriendo a todo el continente, norte, centro y sur, pero cuando se menciona a los “americanos” se modifica la etimología de la palabra para referirse solamente a los que viven en Estados Unidos, pues ellos mismos se denominan “americans” y eso fue lo que se plasmó en la Doctrina Monroe.

Esta doctrina fue la que ideológicamente se utilizó para arrebatar vastos territorios a México en un período comprendid0 entre 1836 y 1848.

En 1855 Estados Unidos invade Nicaragua y posteriormente ocupa El Salvador y Honduras.

domingo, 11 de febrero de 2018

Wall Street sufre pérdidas en medio del miedo y el pánico

Nick Beams, WSWS

Wall Street vio otra caída en las acciones, con el índice Dow Jones cayendo 1.032 puntos, la segunda vez en cuatro días que cae más de 1.000 puntos. Una gran parte de la venta masiva, que impactó en todos los demás índices de mercado y se extendió a todos los niveles, se produjo en la última hora, lo que indica que pueden estar por venir más ventas.

El Dow Jones bajó un 4,2 por ciento, el S&P 500 cayó un 3,8 por ciento, tomando la caída desde su máximo de enero al 10 por ciento, y el Nasdaq de la tecnología pesada perdió un 3,9 por ciento. La tasa de interés del bono del Tesoro a 10 años se elevó a un 2,9 por ciento, pero retrocedió al 2,82 por ciento a medida que el dinero se iba trasladando de las acciones a la deuda pública.

Los mercados en Asia se desplomaron dramáticamente y permanecen en números rojos. Con varias horas de negociación restantes, el índice Nikkei en Japón había caído más del 2,5 por ciento; el STX en Singapur bajó 1,8 por ciento; All Ords en Australia bajó 1 por ciento; y el Kospi en Corea del Sur cayó un 1,6 por ciento. Las bolsas de Hong Kong y Shanghai en China fueron las más afectadas, con el Hang Seng con un descenso del 3,3 por ciento y el compuesto de Shanghai con un descenso del 4,1 por ciento a la hora del almuerzo.

Seis días después de que la venta masiva en Wall Street comenzara el viernes pasado, algunos de los mecanismos del mercado que la impulsan se han vuelto más claros. La caída inicial fue provocada por la noticia de que el crecimiento salarial en los EEUU el año pasado fue del 2,9 por ciento, por encima de las expectativas del mercado. Esto se cruzó con un aumento en las tasas de interés del mercado de bonos, con el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subiendo a su punto más alto en cuatro años, siguiendo las previsiones anteriores de que la tendencia alcista de los bonos de décadas, que ha visto caer las tasas de interés a mínimos históricos, está llegando a su fin.

jueves, 8 de febrero de 2018

Turbulencia en los mercados financieros

Alejandro Nadal, La Jornada

El mercado bursátil en Estados Unidos abrió el martes con señales de que se avecinaba otro día de turbulencia. El lunes estuvo marcado por la peor caída en la bolsa desde 2011: el comportamiento del índice S&P 500 anuló las ganancias de todo el año anterior. Todo esto provocó una ola de desconfianza y volatilidad en los mercados de Europa y Asia. ¿Qué está sucediendo?

Parece ser que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) es el primer banco central que logra salir de una política de flexibilidad monetaria con tasas de interés cero y una colosal expansión de su hoja de balance sin grandes dificultades y sin provocar una recesión. Ese logro no sería poca cosa. Hay que recordar que Japón no ha podido conseguir ese resultado y su política de flexibilidad monetaria no logró romper la inercia del estancamiento. Y en Europa, el Banco Central Europeo no ha abandonado su postura de tasas cero y flexibilización cuantitativa. En su apogeo esa política monetaria mantuvo una inyección de liquidez de 80 mil millones de euros mensuales, y aunque hoy se ha reducido a 30 mil millones de dólares mensuales la inyección de liquidez continúa.

La Fed considera que aplicó con éxito una política de tasas cero para contrarrestar los efectos de la crisis, y hoy ha retomado el camino de la normalización con el primer aumento de tasas de interés en 2015. Cuando la Fed comenzó su programa de compra de bonos y de títulos respaldados por hipotecas, muchos pensaron que se desataría un periodo de hiperinflación. No surgieron las presiones inflacionarias ni se ha frenado el crecimiento que ha experimentado la economía estadunidense en años recientes. Pero quizás el triunfalismo es prematuro.

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